El programa
De la cantera a los hornos
Su guía le llevará primero a la antigua cantera. Aquí, unos cincuenta trabajadores extraían la piedra caliza con picos y cartuchos de dinamita. A continuación, la roca se transportaba en vagonetas tiradas por caballos y cabrestantes hasta las bocas de los hornos. En el camino de la cantera a los hornos, su guía le mostrará los restos de estas instalaciones. La ruta le permite comprender cada etapa del proceso de producción y seguir el proceso desde la materia prima hasta la cal. Es una forma sencilla de conocer la historia del lugar.
Un patrimonio industrial preservado
Los hornos de cal de Benet constituyen un conjunto patrimonial poco común formado por el edificio del horno, un túnel contiguo que discurre bajo una antigua línea de ferrocarril y un antiguo molino tamizador.
En el centro se encuentra el edificio de los hornos, un monumento de estilo Vauban. Consta de 3 hornos de impresionantes dimensiones, 20 metros de alto, 25 metros de largo y 14 metros de ancho. Protegido como Monumento Histórico desde 1994, el lugar conserva las huellas visibles de una actividad que tuvo un impacto duradero en la región hasta principios de los años ochenta. Actualmente forma parte de una campaña de restauración de la Fundación del Patrimonio.
El túnel, de 50 metros de longitud, permitía atravesar el yacimiento hasta la cantera.
En cuanto a la bluttería, el último edificio visible, hoy convertido en parte en museo, era aquí donde se trituraba, apagaba y enfriaba la cal viva, se embolsaba y se gestionaban los envíos por ferrocarril o camión.
Una historia ligada a Faymoreau
A lo largo de la visita, el emplazamiento revela sus vínculos con las minas de Faymoreau y la antigua línea de ferrocarril. El carbón extraído en las cuencas carboníferas llegaba en tren y servía para alimentar los hornos, lo que ilustra la organización industrial de la época. La cal producida en Benet se vendía después para su uso en la agricultura como mejorador del suelo, para la ostricultura y para la limpieza de las paredes de establos y gallineros. Aquí, el patrimonio puede verse como una red.