
Una maldición en los orígenes del mito
Todo comienza con un error… y un castigo.
El hada Pressine, madre de Mélusine, hechizó a sus tres hijas por ofender a su padre, Elinas, rey de Albania. Una condena con consecuencias de largo alcance.
Para Mélusine, la maldición es irrevocable: cada sábado, su cuerpo se transforma en la cola de una serpiente.
Es una maldición con la que tendrá que vivir el resto de su vida… a menos que consiga encontrar a un hombre capaz de respetar una sola regla: no buscarla nunca ese día.
Una condición aparentemente sencilla. Pero en las leyendas, nada es realmente sencillo…













